Pues sí, ya son seis semanas confinados en nuestras casas. En un principio, nadie creíamos que fuera para tanto, pero ha sido o está siendo más de lo que cualquiera hubiésemos imaginado, creído y querido, y ha tenido que venir un virus a nuestras vidas que nos ha hecho parar. De alguna manera el planeta nos obligó a ello, a parar en seco, de una vida frenética a la que estamos acostumbrados a vivir; quizá la tierra, los mares, los océanos, los animales, los bosques,…nos están dando un toque para que los cuidemos más, porque ahora que nosotros estamos en casa, ellos todos pueden respirar y vivir libremente. Es algo difícil de creer pero así es….y este encierro obligado y esta cuarentena nos debería hacer reflexionar a la humanidad de que algo estábamos haciendo mal….pero que difícil nos resulta al ser humano parar nuestras vidas, nuestras rutinas, nuestras relaciones sociales,… es muy difícil porque quizá vivimos demasiado deprisa…. Probablemente, solo sea una reflexión en voz alta….pero realmente los humanos somos así, no nos damos cuenta del valor de la normalidad de las cosas hasta que las perdemos. En esa normalidad, se encuentra nuestro trabajo, nuestra familia, nuestras entradas y salidas, nuestros viajes,… todos eso que desde hace seis semanas no podemos hacer porque ha venido un virus desconocido a decirnos “PARA”.
Seguramente que todos estamos deseando salir y volver a nuestra “normalidad”, que aún no sabemos cuándo será, pero todos esperamos y deseamos que suceda pronto. Casi seguro, todos estemos pensando aquello de: “cuando salga de casa lo primero que haré, será…”
Así que desde el Colegio Miraflores de Ourense, queremos compartir con vosotros unos planes que seguro todos estamos deseando hacer:
1.- Cualquier cosa que implique estar con los amigos y familiares.
Entre otras cosas, el coronavirus nos ha recordado que no somos seres inmortales, sino frágiles seres humanos cuya situación puede cambiar rápida y sigilosamente. No siempre vamos a estar aquí. Ni nosotros ni nuestros familiares y amigos. Ojalá esto nos sirva para apreciarnos más y aprender a querer mejor.
2.- Pasear con nuestros hijos.
Dar un paseo por nuestro barrio solos o acompañados por nuestros hijos, era algo rutinario hasta hace unas semanas, y algo que anhelamos ahora con todas nuestras fuerzas. Cuando volvamos a poder salir a la calle seguro que, al principio, nos pensamos dos veces el coger el transporte público para ir a sitios que sean cercanos, y decidiremos ir a pie por el gusto de poder hacerlo. Porque, por culpa de la velocidad impuesta a nuestra vida cotidiana, pocas veces podemos permitirnos dar un paseo. Cuando acabe este periodo de tiempo probablemente valoraremos y recurramos con más asiduidad a esos paseos que no llevan a ninguna parte, sino que se hacen por el simple hecho de andar. Por un parque, por nuestro barrio…
3.- Hacer deporte al aire libre.
La sensación de salir a la calle, al aire libre, será excepcional y si podemos hacerlo haciendo deporte, será maravilloso.
Es cierto que durante estos días estamos viendo bastante oferta de canales de entrenadores personales para hacer rutinas en casa, pero no es lo mismo. Sobre todo, porque ir al gimnasio supone no solo hacer deporte, sino otra cosa igualmente importante que no estamos pudiendo hacer estos días: cambiar de espacio y desplazarnos de un lugar a otro.
Estos días estamos constatando el paradójico descanso que suponía para la mente el moverse y sudar.
4.- Poder ir a eventos o fiestas.
El hecho de que la gente pueda volver a eventos será un buen indicador de que lo peor de la crisis del coronavirus ha pasado (aunque todavía queda bastante para ello). Poder volver a disfrutar de conciertos en pabellones, de festivales y de partidos en estadios a reventar, en definitiva, poder volver a disfrutar de pertenecer a una comunidad con la que compartimos gustos y pasiones, será una de las cosas más bonitas cuando acabe el periodo de confinamiento.
5.- Ir a nuestro bar favorito (y si es con terraza, mejor).
Todos tenemos un bar o un restaurante al que estamos deseando ir después del confinamiento. No solo por el hecho de celebrar que todo ha acabado y de volver a un lugar al que tenemos asociados buenos recuerdos y que sentimos como propio, sino porque también estamos deseando volver a hacer vida social con amigos, compañeros de trabajo, conocidos,… Lo echamos mucho de menos, y estamos deseando volver allí (y más si tiene terraza, que cuando nos dejen salir ya hará por hacer en poco calor…).
Así que, con todos estos planes por delante por hacer, desde el Colegio Miraflores os mandamos mucha fuerza y mucho ánimo y estamos seguros de que esto pronto pasará y que nos volveremos a encontrar, a abrazar, a reír, a bailar,…
Muchos besos y abrazos de todo el equipo Miraflores.